Obras de El Greco

Obras de El Greco-Doménikos Theotokópoulos

Obras de El Greco
(Candía, 1 de octubre de 1541-Toledo, 7 de abril de 1614)

Su sempiterna obra descolló en feraces momentos impregnados de una carga pictórica de inmanente reciprocidad, por un lado, la Creta que lo vio nacer fue sede de su perspicaz estilo bizantino con el que se hizo artífice de una iconografía memorable, de igual manera, en su ida a Italia su arte evoluciona tras afectarse con los estilos de grandes figuras del renacimiento veneciano y romano que dejaron honda marca en las decisiones que tomaría durante su actividad creadora.
De la misma forma, su sagaz genio visitó España en 1576 y es trastocado primero por una efervescente Madrid y posterior, la Toledo religiosa le cautivaría para establecerse en ella hasta el final de su vida en 1614.
En Toledo consiguió en los contrareformistas lo que necesitó para alcanzar respeto y prestigio, se posiciona desplegando sus alas con autonomía. Desarrolla un arte fecundo, de profundos cambios, maduro tardíamente, pero con el que urde un estilo propio, conservador en esencia a su iconografía inicial y a las corrientes italianas que lo marcaron, pero intenso en un manierismo de fantasmales figuras alongadas y de retorcimientos violentos, con una composición de luces solemnes y de colores contrastantes en medio de un evidente miedo al vacío. A continuación encontramos las obras de El Greco

Principales Obras de El Greco

1. La curación del ciego-1567- Gemäldegalerie Alte Meister, Dresde, Alemania

La curación del ciego - Pinturas famosas

Es una de las tres versiones que realizara el artista respecto al mismo tema, en esta son claras las influencias de Tiziano y Tintoretto, figuras que dominaban la escena renacentista de la Venecia a la que recién arribaba El Greco. Aquí, la ávida formación del ingenio del cretense es evidente y procura una escena abarrotada de grupos con situaciones propias cargadas de una magistral complejidad dado sus movimientos y expresiones; la profusa pieza muestra el milagroso acto en el que Jesús provee de visión a un ciego en una concurrida plaza y en medio de una multitud escéptica e incrédula.

2. Visión del Apocalipsis-1608/1614-Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos

Visión del Apocalipsis El Greco

Es una de las altísimas obras de la madurez del Greco, no solo por los alucinantes efectos y la densa atmósfera con matices abrumadores, sino porque este alcanza el cenit de su característico estilo, el tema es una fusión de la resurrección de los muertos que antecede el Juicio Final con la visión de la apertura del quinto sello que describe San Juan en el Apocalipsis. La escena plantea un primer plano de un colosal San Juan con una desafiante túnica azul, rodeado de resucitados que se despojan de sus mortajas y son provistos de paños blancos traídos por ángeles.

3. Laocoonte-1609-Galería Nacional de Arte de Washington, Estados Unidos

10 mejores creaciones de El Greco

Es otra de las obras tardías del artista, incluso no llegó a concluirle pues la muerte le sobrevendría inusitadamente, y aunque el tema mitológico es escaso en su inventario, en este logró un espectacular dramatismo y violencia con frío efecto espectral en el que coloca de fondo a la ciudad de Toledo simulando a la epopéyica Troya, a su entrada, puede verse la forma del emblemático caballo de entre un primer plano que muestra a atroces serpientes atacando a Laocoonte y sus hijos cuyos cuerpos, “Greco” estereotipados, muestran una soberbia palidez mortuoria lograda con un superlativo dominio de la luz.

4. Virgen con el Niño con Santa Martina y Santa Inés-1597/1599- Galería Nacional de Arte en Washington, Estados Unidos

Virgen con el niño con Santa Martina y Santa Inés-- el greco

El impresionante conjunto, al principio, se realizó para decorar atractivamente la Capilla de San José de Toledo, posteriormente, las partes laterales del mismo fueron vendidas mutilando la obra reduciéndola a sus dimensiones actuales. La paleta lumínica es regia y hace que la reminiscencia descanse en la virgen y el niño quienes son reverenciados por dos gráciles ángeles ubicados a cada lado del solemne trono de nubes sobre el que reposan, las alongadas formas grequianas se apoderan de la pieza y pueden observarse en las figuras de Santa Inés y Santa Martina que también integran la pintura en la parte baja.

5. El Expolio-1577/1599- Sacristía de la Catedral de Toledo, España

El expolio- grandes obras de El Greco

La representación del momento en el que Jesús es despojado de sus ropas es considerada una obra capital y prodigiosa en la trayectoria del artista a pesar de las impropiedades que se le adjudicaron en su época. El perspicaz Doménikos consigue un Jesús exquisitamente logrado en sublimes esencialidades espirituales, este, reverberante y colosal, descuella entre los sombríos elementos que lo rodean; así, la figura del hijo de Dios con su desafiante túnica roja, sublima la pieza desde el centro de la composición, contrastando con la muchedumbre que la ensombrece en un gesto magistral para recrear el inicio de la pasión.

6. La adoración de los pastores-1612/1614-Museo del Prado de Madrid, España

La adoración de los pastores - obras de el greco

En esta representación del advenimiento de Jesús, la construcción espiral de la profusa atmósfera genera sensación de ascendencia; espléndidamente el niño es el receptor de la luz pero al mismo tiempo el emisor de esta hacia los demás personajes, resulta una composición de una llenura total gracias a la fascinante plenitud con la que los complejos grupos la impregnan, así, emplea el pincel basado en la novedad del color y la trascendencia del manierismo tradicional para alongar los formidables personajes. En definitiva es otra de las grandes piezas del artista en la que lo terrenal fusiona con lo celestial memorablemente.

7. El entierro del conde de Orgaz-1587-Iglesia de Santo Tomé de Toledo, España

El entierro del conde de orgaz - 10 obras de El Greco

Para algunos, la creación cumbre más sagaz e importante de El Greco, donde la muerte y la vida eterna emulsionan reverberantemente en unidad en un mismo lienzo con dos dimensiones marcadamente visibles. Nuevamente el dominio de la fuerza interactiva de los grupos se apodera de esta obra en la que se narra la leyenda toledana de uno de sus nobles más queridos. El artista, que se incluye en la dimensión mortal de la composición, desborda su técnica manierista para generar un relato ceñido del misticismo del arrebatamiento del noble y su trascendencia, pero a su vez glorioso del mundo celestial.

8. LaTrinidad-1577/1580-Museo del Prado de Madrid, España

La trinidad - obras de el greco

Empleando las bases clásicas de sus primeras experiencias artísticas en Creta y las fuertes influencias de sus inspiradores italianos, Doménikos crea una iconografía opulenta del cuerpo de Cristo ascendido y sostenido por el Dios Padre, la suma del Espíritu en forma de paloma reúne a la Santísima Trinidad en un acto de solemnidad y elevación, dolidos ángeles secundan el vigoroso dramatismo infligido por el serpenteante y alongado cuerpo de Jesús, la parte baja es llenada con grises y densas nubes sobre la que reposa el conjunto, mientras que en la parte superior los halos de luz aportan divinidad al momento.

9. Vista de Toledo-1604/1614- Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos

Vista de Toledo - El Greco

Una fantaseada y espectacular vista de la Toledo de El Greco se yergue sobre un nebuloso cielo de contrastantes grises azulados, donde cercano al plano de la ciudad, una oscuridad voraz y aterradora suprime todo intento de luz, por ende, los pocos reflejos producen efectos espectrales sobre las superficies, más cercano, el espectador puede apreciar un frio río Tajo. La obra es considerada uno de los paisajes de gran nivel de la historia y de los pocos que pintaría el artista sumado a otro con igual tema y nombre, en el mismo no se deja de presenciar su fidelidad manierista.

10. Cristo abrazado a la cruz-1580-Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Estados Unidos – Obras de El Greco

Cristo abrazado a la cruz

El inventario del artista es abultado con respecto a la temática, la obra es una de las primeras que caracterizan su llegada a Toledo y en ella la representación de la robusta cruz pareciera etérea frente a la expresividad divina del Cristo lloroso que la sostiene, la ampulosa vestidura, de esculturales efectos, solo dejar ver el rostro y las características manos de la técnica grequiana. La lividez del hijo de Dios es redentora en reciprocidad con el halo de luz que fulgúrea sobre su cabeza desde la densidad del cielo que contempla, mientras, avanza en su martirio de manera estoica.

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